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Fobias más comunes

Sentir miedo es, curiosamente, una de las señales más claras de que nuestro sistema de supervivencia funciona. Sin embargo, cuando ese miedo deja de protegernos y empieza a limitarnos, cruzamos la línea hacia lo que en psicología denominamos fobia

En ExpresaT, vemos a diario cómo miedos que parecen «irracionales» tienen una lógica interna profunda. No se trata de falta de valentía, sino de un sistema de alerta que se ha vuelto demasiado sensible. 

Las 10 fobias que más nos llevan a terapia 

Aunque existen cientos de fobias catalogadas, estas son las diez que con mayor frecuencia motivan a las personas a buscar ayuda profesional: 

  • Ansiedad Social (Fobia Social): No es simple timidez; es un miedo paralizante a ser juzgado, humillado o evaluado negativamente por los demás. 
  • Aerofobia (Miedo a volar): A menudo no es el avión en sí, sino la falta de control y la imposibilidad de «escapar» si ocurre algo. 
  • Acrofobia (Miedo a las alturas): Una sensación de vértigo y pánico ante precipicios, puentes o edificios altos. 
  • Agorafobia (Miedo a lugares públicos): El temor a encontrarse en lugares donde escapar sea difícil o donde no se pueda recibir ayuda ante un ataque de pánico. 
  • Claustrofobia (Miedo a los espacios cerrados): El miedo a los espacios cerrados o limitados (ascensores, túneles, transporte público). 
  • Emetofobia (Miedo al vómito): Una de las fobias más invisibilizadas, que genera una hipervigilancia extrema sobre la comida y la salud. 
  • Aracnofobia y Entomofobia: Miedo a arañas o insectos. Aunque evolutivamente tiene sentido, en la fobia la reacción es desproporcionada. 
  • Nosofobia (Miedo a enfermar): Diferente a la hipocondría, se centra en el terror a contraer una enfermedad específica o grave. 
  • Amaxofobia (Miedo a conducir): Suele aparecer tras un evento traumático o por una acumulación de estrés que se proyecta al volante. 
  • Odontofobia (Miedo al dentista): El pánico al dentista, que a menudo lleva a descuidar la salud física por evitar el malestar psicológico. 

¿Por qué desarrollamos estos miedos? 

Las fobias no aparecen de la nada. Generalmente, son el resultado de una combinación de tres factores: experiencias traumáticas directas (un accidente, una mala experiencia social), aprendizaje por observación (crecer con padres que también temían a ciertas cosas) y nuestra propia predisposición genética. A veces, la fobia es simplemente el «recipiente» donde nuestra mente deposita una ansiedad generalizada que no sabe cómo gestionar de otra manera. 

¿Cuándo es el momento de buscar ayuda? 

Es común escuchar eso de «bueno, yo simplemente no subo en ascensor y ya está». El problema es que las fobias tienden a expandirse. Si hoy dejas de usar el ascensor, quizá mañana evites las plantas altas. 

Debes considerar acudir a terapia cuando, la evitación condiciona tu vida, es decir, dejas de aceptar trabajos, viajes o citas sociales por miedo. Cuando hay una anticipación constante, es decir, pasas días sufriendo antes de enfrentarte al estímulo. O cuando hay malestar físico, que se traduce en taquicardias, sudoración o ataques de ansiedad ante la sola idea del objeto fóbico. En definitiva, cuando te condiciona el hacer según qué cosas. 

¿Cómo trabajamos las fobias en terapia? 

Superar una fobia no consiste en «echarle ganas», sino en reentrenar al cerebro. El enfoque con mayor evidencia científica es la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), utilizando herramientas como: 

  • Psicoeducación: Entender por qué tu cuerpo reacciona así desmitifica el miedo. 
  • Exposición gradual: Es el estándar de oro. No te lanzamos a lo que te asusta de golpe; creamos una «jerarquía» de miedos y los afrontamos poco a poco, en un entorno seguro y controlado. 
  • Reestructuración cognitiva: Identificar esos pensamientos catastróficos («el avión se va a caer») y aprender a cuestionarlos con datos reales. 
  • Técnicas de regulación emocional: Aprender a calmar tu sistema nervioso para que la respuesta de pánico no tome el mando. 

Las fobias son, en última instancia, una cárcel con las puertas abiertas. El primer paso para salir es reconocer que no tienes por qué vivir con esa limitación. En nuestro gabinete, estamos listos para acompañarte en ese proceso de recuperar tu libertad. 

Si crees que un miedo está tomando demasiadas decisiones por ti, y estás buscando psicólogos en Fuenlabrada, en nuestro gabinete Expresat estamos encantados de hablar sobre cómo ayudarte a recuperar el control, porque vivir con miedo no es una opción. 

 

Os respondemos algunas dudas

No exactamente. El miedo es una emoción natural y útil que nos avisa de un peligro real. La fobia, en cambio, es un miedo desproporcionado e irracional ante algo que no representa una amenaza inmediata para nuestra vida. Mientras que el miedo te hace ser precavido, la fobia te bloquea o te obliga a huir.

La palabra técnica sería «remisión». En psicología clínica, las fobias son uno de los motivos de consulta con mayor tasa de éxito. Mediante la terapia, el cerebro «desaprende» la respuesta de pánico. La mayoría de las personas logran realizar la actividad que temían con total normalidad, sin que el miedo interfiera en sus decisiones.

Rotundamente no. Existe el mito de que la terapia consiste en encerrar a alguien con su miedo (terapia de inundación), pero en ExpresaT trabajamos mediante exposición gradual. Diseñamos juntos una «escalera» de retos: empezamos por lo más sencillo y solo avanzamos cuando te sientas seguro/a en el peldaño anterior. Tú siempre tienes el control.